Antes de la comunicación en medios masivos (tv, radio, incluso internet) la gente tendía a ser independiente y autosuficiente.
Tuvieron que suceder muchas cosas para que paulatinamente esto cambiara. Pero fue con la revolución industrial que se generó una modificación. Estados Unidos empezaba a urbanizarse y a producir en masa.
Los ferrocarriles fueron el primer gran negocio, seguidos por corporaciones de petróleo, acero, carbón, carne empacada y servicios públicos.
Es así como surgieron las grandes fábricas y se volvieron comunes los monopolios gigantescos. Paralelamente la empresa (curiosamente) empezó a desatender al público. Los negocios habían perdido contacto con la gente y se volvieron impersonales (los contactos ya no se realizaban frente a frente)
Al rededor de esto se generó una teoría empresarial: mientras menos se supiera de la compañía era mejor.
Análisis:
Hasta ésta parte del libro nos hemos podido situar en la evolución de la empresa y/o compañía a través de los siglos.
En sus inicios empezó como algo muy rudimentario hasta que, junto a los cambios revolucionarios e incluso con el avance tecnológico, las formas de manejar la empresa fueron variando.
Luego de la Revolución industrial las grandes compañías desatendieron los intereses del público porque lo único en lo que pensaban era en la generación de ingresos (pensaban egoístamente en la producción en cantidad para una mayor riqueza).
La opinión de los públicos no era importante. Es probable que con el principio de la producción ayudada por grandes maquinarias (lo que sucedió en la Rev. Industrial) los grandes dueños de compañías vieran a los empleados como “máquinas” también.
La política de no dejar que nadie sepa a ciencia cierta las desiciones que tomaba la empresa eran, justamente, para evitar que alguien interviniera y causara problemas.
Las cabezas empresariales creaban las estrategias pero no había una comunicación con los públicos. Éstos simplemente tenían que limitarse a trabajar todos los días, llegando a un estado rutinario sin saber cual era la meta específica que se buscaba alcanzar.
Hasta ésta parte del libro nos hemos podido situar en la evolución de la empresa y/o compañía a través de los siglos.
En sus inicios empezó como algo muy rudimentario hasta que, junto a los cambios revolucionarios e incluso con el avance tecnológico, las formas de manejar la empresa fueron variando.
Luego de la Revolución industrial las grandes compañías desatendieron los intereses del público porque lo único en lo que pensaban era en la generación de ingresos (pensaban egoístamente en la producción en cantidad para una mayor riqueza).
La opinión de los públicos no era importante. Es probable que con el principio de la producción ayudada por grandes maquinarias (lo que sucedió en la Rev. Industrial) los grandes dueños de compañías vieran a los empleados como “máquinas” también.
La política de no dejar que nadie sepa a ciencia cierta las desiciones que tomaba la empresa eran, justamente, para evitar que alguien interviniera y causara problemas.
Las cabezas empresariales creaban las estrategias pero no había una comunicación con los públicos. Éstos simplemente tenían que limitarse a trabajar todos los días, llegando a un estado rutinario sin saber cual era la meta específica que se buscaba alcanzar.

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